Asumiendo el reto

asumiendoelreto2015

Hace un año fui etiquetado en un estado de facebook mencionando que podría tomar el reto de llegar a esta carrera para el próximo año. Inmediatamente conteste: “Reto Aceptado.” Este año, estuvo lleno de cambios. y al voltear el calendario el año estaba por acabar. Un fin de semana cualquiera me dije: “esto de volver a correr, ya lo haré propósito de año nuevo.” No pude cumplir con lo dicho. Antes de acabar el año ya estaba corriendo.

Sin embargo me quedaba la espina de aquel “reto.” Cuando menos lo esperaba, salio la convocatoria para la edición 2015. No me lo podía creer. Esta programada para el día de mi cumpleaños. Creo que no puedo imaginarme una mejor forma de celebrar.

Si las cosas salen bien, y no me parte un rayo. En este momento estoy a punto de salir. Estoy aquí por mi voluntad. Es mi primer carrera oficial. No vengo a romper marcas, ni a ganar un espacio en el podium. Solo se que si mis hermana no hubiera “sugerido” el reto. Tal vez estaría durmiendo plácidamente después de ir ayer a una boda.

Pero estoy aquí, en la linea de salida, me espera una meta 5 km. mas adelante. Los últimos de un largo año. En donde yo pare de dejar todo para mañana. Paradojicamente, lo deje en el ayer.

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Yo corro.

Llega el viernes, para algunos de quincena. Y mientras otras personas están pensando en divertirse. Yo tengo otro concepto de diversión. De diciembre a la fecha, he comenzado a correr. A pesar de tener muchas cosas en contra (sobrepeso, sedentarismo, y muy poca condición). Solo me quedo una sencilla razón: Por que sí.

Y es que me canse de dejar las cosas para luego, un día como hace 20 años me levante, tome los peores tenis para correr y salí de casa sin mirar atrás. Me encontré con ese muchachito que a sus 17 no le importo salir un sábado a medio día con botas de montaña, mezclilla y camiseta negra a derretirse a la luz implacable del sol. s

Claro, el saldo fue unos talones doloridos, piernas entumecidas, y una voz interna que te dice: ya no estas para esto. Pero esta vez, en vez de rendirme y compadecerme, el domingo por la mañana salí de nuevo.

En el tiempo que he corrido, me hice, no de reglas, me regale muchas complacencias. Me dije -Si no sabes que es lo que quieres hacer, comienza por lo que no quieres hacer.-

  • No corro por compromiso: Si en algún momento comienzo con “la disciplina” el peso en cada paso asemeja a traer un grillete en los tobillos. Es por eso que me concedí, que lo dejare si dejo de ser divertido y amable para mi persona. Si disfruto haciendo muchas cosas. ¿Por qué esto tiene que ser diferente?
  • No corro por salud: Al diablo con el bienestar físico, me he descuidado, me he excedido al punto del abuso de este cuerpo. No quise meterme a ningún tipo de dieta. No estoy buscando el espejo. Por el contrario, decidí cansarme y sudar. No es bonito ni glamoroso. No busco un antes o un después. La salud debe ser una actitud. Por extraño que parezca, correr me da mucha hambre. Pero me ha quitado los antojos. Solo se que el pensamiento sigue a la conducta. Sin embargo el malestar y esa incesante ansiedad se han reducido con tan solo levantarme del sillón.
  • No corro por pose:  En el momento que correr se me hizo más habitual, comencé a buscar una aplicación y me compre tenis de marca. Comencé a decirle al mundo que corro, aunque a nadie le importe. Eso, fue mas mera consecuencia que disfruto lo que hago y lo comparto; y no al revés. Si saco fotos, es por que quiero compartir la experiencia. Fue una ocasión simple. Cuanto tiempo haría en recorrer Tlatelolco de punta a punta. Así que me saque una foto en la torre de Banobras, y 10 minutos después estaba tomándole foto al CCU (Ex Relaciones Exteriores). Tan solo por curioso. Ahora me gusta compartir lo que veo. Perdón si los molesto. Ya no puedo parar.
  • No corro por competir: Una vez encarrilado, llegue al “sope” a correr fue lo mas decepcionante. Es más debo decir que entre mis concesiones es no te exijas mas de lo que puedes, solo un poquito más cada vez. Si acaso me viera desde fuera, es muy probable que para muchos “trote” mis tiempos dan pena ajena a aquellos que ya tienen un medallero en casa. ¿Que creen? no me interesa lo que piensen. Si acaso tengo una sola voz en mi mente que me encanta dejar callada cada fin diciéndole: “¿Ves que si se pudo?”
  • No corro para compararme, cuanto mucho para conocerme: Esta es una consecuencia, pero fue algo que fue tomando forma en estos meses, Comencé con una rutina, una ruta, unos calzado adecuado, y una forma de medirme. No paso la segunda vuelta para darme cuenta que fue mas lenta. El peor enemigo al correr es desde mi punto de vista es la decepción. Es como un fracaso tomado en pleno movimiento. No me gusto esa sensación de para, déjalo. Me detuve y tome un respiro. Decidí salir de esa trampa para hamsters llamada “circuito.” Así que me di otra concesión. Si quiero parar, lo haré. y si quiero correr de nuevo, también se vale. De ahí nació mi “reprise” y de ahí que tenga de 2 a 4 lapsos en un mismo fin de semana, algunos mas cortos, algunos mas largos. Si voy a correr, dejare de dar vueltas para saber cual fue la mejor, mejor corro para llegar de un punto a saber donde llegue.

Corro para mí: Cuando inicie no sabía que llegaría tan lejos, tan constante ni en que me transformó esta experiencia. Pero fue la incertidumbre la que de comienzo me levanto del sillón. Ahora tengo una mejor descarga de neurosis citadina de esta ciudad. El concederme “no pasar 2 veces por el mismo lugar” me a abierto a pensar, que rincón visitare ahora. No importa si me transporto, o me levanto mas temprano. Es por mi gusto, retratar que estuve en un lugar aunque nunca me vuelvan a ver los locales de esta gigantesca ciudad a la cual me canse de decirle, -Luego volveré.- Hoy la hago mía. No sé que tan lejos llegue. No sé si me baste solo la ciudad. No sé si seguiré atascando mi muro con fotos de donde estuve. No sé si llegue un día a competir en una “carrera” solo se que este fin de semana. Yo corro. =D

Corro para mí

Corro para mí